“ Siento una inmensa alegria por ese Premio a Pedro Salmerón que fué mi profesor y amigo, posiblemente en sus primeras experiencias como joven profesor y ya sabia inocular el veneno del amor al Patrimonio edificado, del que hoy disfruto trabajando a tu lado Juan Carlos. He seguido su labor, a distancia, pero con enorme curiosidad e interés y se merecía como nadie este reconocimiento ”