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Dicen que la mejor carne del mundo se come en la Bodega El Capricho, en un pequeño pueblecito a unos pocos kilómetros de La Bañeza en León que se llama Jiménez de Jamuz. Y no solamente por la excelencia y el cariño con que su dueño cría a sus reses, sino por la bodega que luego da a sus carnes y por la justa y perfecta preparación, amén del remate final en esa antigua bodega bajo tierra en un entorno cuasi místico, donde el silencio y el ambiente no dejan a tu mente entretenerse en bagatelas que no sean las propias del evento que estás llevando a cabo; todo ello, sencillamente genial.
Y te preguntarás a qué viene todo esto, qué es lo que tiene que ver con tus buenos deseos para con tus amigos.
Pues sí, lo primero que se me ha venido a la mente cuando he visto tu foto ha sido lo que te he contado, porque al igual que yo te hablaba de la excelencia del sitio y de sus carnes, tú nos hablabas de otras excelencias, y casi telepáticamente tanto ese negocio como tú habéis escogido un símbolo muy similar, símbolo que se traduce en el monumento que guarda tus espaldas, y en el que representa a este sitio tan emblemático de nuestro buen yantar en el país.
Si visitas el siguiente enlace lo comprenderás: http://www.bodegaelcapricho.com/index.php
Os deseo a ti y a todos los tuyos que paséis unas felices fiestas.
Un abrazo.