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Indiscutiblemente se acercan nuevos tiempos, tiempos navideños. Y como consecuencia de ello, los blog en los que nos comunicamos nos sirven sin duda como herramienta eficaz para mostrar los aspectos más relevantes en el ámbito profesional, informar a otros o generar, sino debate, al menos reflexión de la sociedad actual. Además, podemos acceder rápidamente a contenido o experiencias de profesionales que no solo comparten sus conocimientos, sino que van más allá y se convierte al final en un espacio donde una misma área como es en este caso la arquitectura en concreto, converge con otros aspectos implicados como el jurídico. En definitiva, están estrechamente interrelacionados estos dos campos los cuales los traigo a colación porque precisamente todos los cambios legislativos en esta materia me suscitan interés.

Pero también el blog es más que eso. En esta última entrada navideña me gustaría sin resultar excesivamente reiterativa expresar el agrado que particularmente siento por estas fechas y por ello creo que la inspiración y la reflexión se devienen automáticas. Quizás estén envueltas en un aura nueva que nos hace a todos replantearnos ciertos propósitos que en otros momentos hemos dejado aparcados. Por ello renovar o reconstruir nuestras intenciones como sucede en este mensaje es un ejercicio de superación.

No tengo ánimo de resultar poética, ya que estas fechas se tornan de lo más nostálgicas y melancólicas pero también nos impulsan a navegar con vientos nuevos, renovados y de cambio. Con impulso hacia otras metas, con superación. Superación de los que empiezan por aprender de los otros, superación propia hacia nuevos caminos y superación de los que ya siendo expertos, siguen manteniendo la vocación en lo que hacen y la renuevan cada día. Superación en los resultados.

Mi respuesta a sus deseos navideños me evoca cambio y deseo de ilusión de nuevos retos hacia uno mismo y hacia los demás en el ámbito personal y profesional, que no se nos olvide nuestra esencia y seamos fieles a nosotros mismos, con lo que eso conlleva. Me inspira un pensamiento de no alejarse de lo que ya tenemos manteniéndonos abiertos a todo lo que está por llegar. Quizás no lo sabemos, ni siquiera lo intuimos, pero a veces la incertidumbre hacia el futuro no es sinónimo de miedo, sino estar en disposición proactiva de afrontar nuevos retos en cada momento.

Quizás suene metafórico lo que vengo a expresar a continuación pero no poco significativo, y es que no dejemos que la vida nos derrumbe los cimientos de aquello que hemos construido, que aunque soplen vientos en nuestra contra sepamos utilizar los materiales necesarios para que los obstáculos no permitan tambalear nuestro camino y si cual edificio nos creemos en ruinas, hay que recordar que todo puede rehabilitarse y reconstruirse. Y no nos rindamos si fracasamos planeando un proyecto determinado, porque hay muchos caminos que requieren tus pasos. Hablando de caminos hacia el 2019:

“Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado. Ama tu camino. Sin este principio nada tiene sentido” Paulo Coelho.


Y “Nunca andes por el camino trazado…pues te conducirá únicamente hacia donde otros ya fueron”. Grahan Bell.

A veces hay que rehabilitarnos y si no nos convence ningún plan de acción podemos derribar y volver a construir.

Feliz Navidad anticipada. Un saludo a García de los Reyes Arquitectos