“ Querida amiga Gemma, yo apenas soy un narrador de historias voluntariosas. Pero tú, con tu gentil respuesta, haces que me llene de sano orgullo, porque no hay nada que reconforte tanto como saber que lectores tan sensibles como lo eres tú puedan acompañarme en mis reflexiones.
T'envio una càlida abraçada ”