“ Amigo Juan Carlos:
De verdad te digo que es una de las reflexiones que más me han gustado de cuantas he visto tuyas, y no porque las otras desmerezcan, sino porque esta me ha llegado al alma. Me he notado los ojillos acuosos rememorando mis años mozos, aquellos en los que andaba por esos lares y disfrutaba como un niño con un juguete nuevo.
Quienes hemos pisado esas piedras, sabemos cuanta verdad hay en esas palabras que nos has recordado del señor Araujo: “La montaña es uno de los últimos reductos salvajes que nos quedan en el mundo”.
Y sí amigo Juan Carlos, cada vez que subes a una montaña, por mucha costumbre y asiduidad que tengas en hacerlo, siempre te deleita y te sorprende, siempre aprendes algo nuevo y cada vez la amas más; jamás te deja indiferente.
Me ha gustado mucho también la sencillez de tu amigo y guía Alejandro Calancha, cuando se autodefine como aprendiz y al mismo tiempo y con pocas palabras, nos da una lección magistral de como mirar a la montaña con otros ojos, y aprender de ella la verdadera dimensión de problemas de la vida cotidiana que creemos son un mundo. Sus palabras lo explican a la perfección: “Cuando estás subiendo una montaña, te das cuenta de que los problemas que tenemos día a día son insignificantes…”.
Y como también decía: “La suerte que tenemos de vivir donde vivimos…”.
Y de remate siempre tus sabias palabras, que muchas veces me hacen pensar que nos tienes engañados y tienes bastantes más años de los que dices, pues tu sabiduría y tu fineza al describir ciertos estadios son los de un viejo con mucha experiencia de vida acumulada; volviendo a tus palabras, que me voy por las ramas; “las cosas importantes de la vida: la salud, la familia, el optimismo con que afrontas la vida…”.
Sólo una cosa me ha entristecido, y es la noticia de que ciertas manos (demasiado poderosas) estén tratando de cambiar Parque Natural y Nacional por kilómetros de pistas esquiables, cuando como dice Alejandro, es raro el año que todos los kilómetros actuales se ponen en funcionamiento. Ojalá ese pretendido cambio no llegue a buen puerto.
Gracias otra vez.
Un abrazo como yo de grande. ”