“ Querido amigo Juan Carlos:
No sé por qué, casi siempre vienes a recordarme de una u otra forma a mi querida Alpujarra, donde todavía podemos darnos el gustazo de visitar muchas casas y bares típicos de pueblo donde siguen resaltando las nobles y preciosistas maderas que nuestros ancestros usaron para sus construcciones. Esos maderos de castaño, soportando las lajas de pizarra en el techo dan calor al hogar y conforman, al menos para mí, un entorno entrañable y muy acogedor.
Una vez más, muchas gracias querido amigo por haberme alegrado esta tarde.
Un abrazo como yo de grande. ”