“ Ciertamente, las ciudades de tamaño medio tienen un papel muy importante en nuestros territorios, ya que ofrecen una forma de vida más humana, con ventajas claras frente a las ciudades de mayor tamaño: menores desplazamientos, entornos de mayor proximidad y más facilidades para el desarrollo personal, lo que repercute directamente en la calidad de vida y en un uso más equilibrado del tiempo.
Precisamente por estas cualidades, es esencial ordenar urbanísticamente estas ciudades de manera coherente y proporcionada, con una atención adecuada y una visión experta, garantizando que su crecimiento, sus dotaciones, sus servicios y sus infraestructuras respondan a las verdaderas necesidades de la ciudadanía y refuercen su papel como núcleos comarcales de referencia. ”