“ Muy interesante la reflexión. Creo que, más que sustituir al arquitecto, la IA plantea cómo reforzar el valor del “trazo reflexivo” en un contexto cada vez más complejo.
En ese sentido, me parece muy sugerente relacionarlo con lo que se comenta del PGOM/POU de Jaén. Instrumentos así exigen una lectura profunda del territorio, de la ciudad existente y de sus dinámicas sociales, algo que difícilmente puede automatizarse. La IA puede ayudar a manejar datos o explorar opciones, pero la toma de decisiones —qué modelo de ciudad se quiere, cómo se ordenan los crecimientos o cómo se cuida lo existente— sigue dependiendo de una mirada crítica y comprometida.
Al final, tanto en el planeamiento como en el proyecto, la clave no es solo la capacidad técnica, sino el criterio. Y ahí es donde el papel del arquitecto sigue siendo insustituible. ”