“ La planificación del territorio, como bien comentas, requiere una visión multidisciplinar, capaz de integrar aspectos sociales, económicos, ambientales, culturales y políticos para responder a las necesidades reales de la población. Comparto la idea de que el territorio es un espacio dinámico donde confluyen múltiples intereses, por lo que, también el diálogo y el consenso son fundamentales para construir ciudades más habitables, sostenibles e inclusivas. En este sentido, las decisiones urbanísticas deben orientarse al bien común y apoyarse en el conocimiento del territorio, la participación ciudadana y el compromiso de las administraciones. Solo así será posible afrontar desafíos como el acceso a la vivienda, la movilidad, la conservación del patrimonio o la adaptación al cambio climático, mejorando la calidad de vida de la ciudadanía ”