“ Qué grande el maestro Curro! Que maravillosa su sencillez, su humildad y el amor por lo que hace!
Él practicaba, cada día, en su trabajo, lo que los “modernos“ llaman, hoy, educación emocional.
Esas enseñanzas nunca se olvidan.
Qué importantes fueron para nosotros esos “maestros Curro” Qué suerte haberlos tenido y qué bonita la palabra: MAESTRO. ”