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Estimado Juan Carlos:
Para un proyecto así, es necesario conocer también ciertos antecedentes. Creo que ya no hay nadie en Pórtugos que recuerde cómo debajo de la carretera en dirección a Busquístar, donde empiezan las propiedades privadas existieron antes de nuestra infausta guerra civil un pequeño proyecto de baños, consistentes en varias pozas repelladas a modo de pequeñas piscinas donde los pocos bañistas que acudían se sumergían esperando los efectos reparadores del manantial del aguagria. Mi abuelo nonagenario me contaba esas historias, rememorando su juventud. Le parecía muy divertido contarnos cómo la piscina de las mujeres desaguaba en la piscina de los hombres. Tenía buena memoria, pero además su familia tuvo algunas tierras en esa zona que le fueron expropiadas cuando se construyó la carretera, quedando dos pedazos inútiles a un lado y otro del vial, por lo que hablaba con conocimiento de causa. Cuando trabajé en el Ayuntamiento de Pórtugos propuse en varias ocasiones que se contactase con los propietarios para poder valorar si quedaban restos de aquellas rústicas construcciones. La falta de colaboración hizo que mis palabras fuesen estériles. Hoy sigo recordando cómo los proyectos olvidan una y otra vez nuestra historia. Algo que podría valorarse y seguramente encuadrarse en los muchos proyectos de baños que en las primeras décadas del siglo XX existieron en muchas otras localidades alpujarreñas (seguramente al albur de la fama de Lanjarón, ciudad balneario), y que nunca llegaron a más. Todavía esperan, visibles aunque cubiertos por la maleza, los grandes restos de los cercanos Baños de Panjuila, o los cimientos de la pretendida recuperación del baño del Piojo de Cástaras. Apenas se sabe nada de los Baños de la Marrana en el Puerto de Juliley o los Baños de la Colorá en Órgiva. Quizás sea hora de que alguien recupere la historia médica y mágica de las aguas de la Alpujarra. Y fuentes no nos faltan: la fuente Agrilla de Mecina, la Gaseosa o la Aguagria (menos conocida) de Ferreirola, y las fuentes agrias de Pitres, de Trevélez, de Bérchules, de Válor, de Mecina Bombarón, de Nevada, o las fuentes de la Tableta y de Pitos Mitos de Válor, etc. Seguro que me dejo muchas, pero aventuro que nada de todo esto aparecerá en el pequeño punto de información...
Probablemente tampoco aparezcan las referencias a la Jefatura Provincial del Movimiento, al que fuera su jefe e impulsor de la "urbanización" del manantial en los años 70; ni a su hijo que inauguró otra placa cuando fue Presidente de la Diputación granadina. No pretendo que se quiten (que nadie me malinterprete), pero sí que se expliquen sus razones (mas allá de lo que se lee en las mismas placas). La memoria es importante (aunque a algunos no les guste) y la historia nos conforma. En este caso la historia de un espacio que requiere pronto un cronista que nos desvele sus secretos más ocultos, antes de que desparezcan bajo el olvido, como algunos celebrarían.
No obstante, enhorabuena Juan Carlos por tu proyecto, que espero sirva para tratar de esconder los enormes arañazos que las excavadoras ya dieron, tanto años ha, a este excepcional paraje. Otra huella de nuestra particular historia especuladora.