“ Querido amigo Juan Carlos:
Después del requerimiento de tu amigo Manuel y de tu razonada y extensa respuesta, ¿quién es el bonico que se atreve a decir algo? Desde luego no seré yo.
Ahora, unas cosillas si añadiré, y aunque sea un tema muy manido y que lo tenemos hasta en la sopa, no por ello deja de estar ahí e influir en todo. Y me refiero, cómo no, a la actual pandemia, que ha llevado la situación hasta unos extremos de crisis en muchos órdenes, jamás vividos por nuestra generación.
Y en el tema que aquí nos ocupa, el asunto económico es de vital importancia, y afectará, ya lo creo que afectará. Y si no, al tiempo.
Cuando se construyó la piscina cubierta de Guadix, yo fui una de sus voces críticas, y no porque no me pareciera bien tener una piscina cubierta en la ciudad, sino porque esa piscina necesitaría de una puesta en valor y de un mantenimiento, los mismos que a día de hoy siguen sin aparecer por ningún lado, y las instalaciones degradándose por días sin que nuestras autoridades encuentren soluciones. El día que vayamos a utilizar la piscina cubierta de Guadix por primer vez, si es que ese día llega, tal vez sea necesario casi volverla a hacer.
Y si en el tema de la piscina estamos hablando de dineros que son peccata minuta y no los hay, qué es lo que puede pasar cuando hablamos de cientos de millones de euros.
No me gusta ser catastrofista, pero ya sabes lo que dice el viejo refrán, "cuando las barbas de tu vecino veas cortar..."
Un abrazo como yo de grande. ”