“ Somos únicos e irrepetibles, de ahí nuestra grandeza, pero ello no quita para que no todos veamos lo mismo cuando miramos algo; en ello influyen muchas cosas aprehendidas durante toda nuestra vida e incluso nuestras pasiones y sensibilidades, que no son las mismas en todos, las volcamos de manera muy diferente ante un mismo hecho.
No les reprocho a esos trabajadores y a ese ayuntamiento querer pasar por alto esos frescos, le reprocho a la sociedad no haber puesto más carne en el asador, para que esas personas hubieran podido acceder a otro tipo de educación que les hubiera ayudado y mucho a adquirir otro tipo de sensibilidades, otra visión de lo que tenían delante.
En fin, disquisiciones gratuitas que no revertirán ni esa situación ni otras similares, pero que tal vez nos hagan pensar en la grandeza del ser humano y en sus marcadas diferencias unipersonales.
Amigo Juan Carlos, gracias por haber puesto tu empeño en ello.
Un abrazo. ”