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Como ya nos habías adelantado algo, al empezar a leer y ver de qué se trataba, no he dudado ni por un momento de tu respuesta.
Qué pena que al final los arequipeños hayan pagado los platos rotos de la corrupción y el amiguismo.
Sin duda de ningún tipo tú hiciste lo correcto.
Muchas gracias por ser mi amigo y por ser como eres.
Un abrazo como yo de grande.