“ Querido amigo Juan Carlos:
¡Qué malillo eres! Mira que hablarme de montañas sabiendo el cariño que les tengo y mi paupérrima preparación física. ¡Vaya!, que te anoto una al debe por haberme puesto los dientes tan largos, y no te la pienso perdonar; cualquier día que andes por tu molino apareceré a cobrarme la deuda.
Hace años estuvimos pasando unos días en Ligüerre de Cinca, cerca de Aínsa, y un día decidimos acercarnos a Andorra; pasamos muy cerca de Benasque pero el tiempo de que disponíamos no era suficiente, y si hay algo en esta vida que no me gusta son las bullas.
Ahora, lo mismo que te he anotado a ti al debe un refrigerio, acabo de anotarme al debe una visita a Benasque y sus alrededores.
A ver si vienen mejores tiempos y podemos llevarlo todo a término.
Un abrazo como yo de grande. ”