Reportar comentario

Querido amigo Juan Carlos:
De verdad que Castril de la Peña y sus pedanías son dignas de ser visitadas, y aseguro que cuando uno va por primera vez queda embelesado y repite seguro.
Y a propósito de sus gentes, tal y como tú dices, “correosas y duras de pelar”, me viene a las mientes cierta entrevista que le hicieron al afamado Premio Nobel de Literatura don José Saramago, que además de un excelso escritor, se distinguía por no tener pelos en la lengua, llamar a las cosas por su nombre, y no rendirse ante postureos banales muy a la orden del día en estos tiempos.
Y decía de Castril de la Peña precisamente algo muy parecido a lo que tú nos has dicho, que le encantaba por su entorno, pero también por sus gentes serias y consecuentes, y si bien es verdad que conoció el pueblo por su matrimonio con la castrileña Pilar del Río, también es verdad que pasaba largas temporadas en él por lo ya dicho, su entorno y sus gentes, cuando perfectamente podía haber elegido otros sitios.
No me extraña que con su alcalde al frente esas gentes persigan lo mejor para su tierra, y fíjate hasta qué punto son listos, que no han parado de buscar al mejor para ayudarles, hasta dar contigo.
Y es que es muy cierto; ¡Dios los cría y ellos se juntan!
Enhorabuena a todos y a persistir en el empeño.
Un abrazo como yo de grande.