“ Amigo Juan Carlos:
Me identifico plenamente con el sentir de Ana; jamás la naturaleza me hizo un desaire, jamás me puso una zancadilla, jamás me miró de mala manera. Todo lo contrario. Contribuyó a hacer de mí una persona más sensible, más preocupada por mis compañeros de viaje, en definitiva, más humana. Hasta tal punto, que la considero mi otra madre, y como muy bien decíais ¿qué hijo mata a su madre?
Y al hilo de esto, hace poco compartí en Facebook una viñeta que nos ilustraba sobre lo que le estamos haciendo a la naturaleza. Se veía a un señor cortando un hermoso árbol, del que salían en desbandada cientos de pájaros con el ruido del trajín. Ese mismo árbol se lo llevaba el señor y lo transformaba en una única casita de madera para que sirviera de nido a algún pájaro.
Creo que hay poco que explicar.
Un abrazo como yo de grande. ”