“ Tengo que confesar públicamente lo que pienso desde hace muchísimos años, pues parece como si mi alma no estuviera a gusto aguantando a solas una verdad, para mí al menos fuera de toda duda. Y es que en muchos aspectos le pareces a tu tío, el bien querido y muy recordado don José Luis, hombre generoso y cariñoso que siempre tenía para todos una palabra de alegría, una palabra de ánimo, pero que además era un hombre de acción, “por sus obras le conoceréis”, algo tan falto en el mundo actual, donde la mayoría de las veces todo queda en una declaración grandilocuente de buenas intenciones con foto para la posteridad, que al final no es que llegue a buen puerto sino que en demasiadas ocasiones ni se inicia la singladura.
Pues bien, don José Luis era no sólo un gestador de buenas y a veces grandiosas ideas, sino que sabía arremangarse y trabajar por aquello que había ideado, y llamar a cuantas puertas fuera necesario, públicas o privadas, para conseguir llevar a buen puerto sus ideas.
Tú lo has definido con poquitas palabras pero muy apropiadas: “emprendedor como él solo, soñador empedernido, más bueno que el pan, pero con el carácter que la ocasión requería…”.
Pero también te has definido muy bien a ti mismo, “… humilde pero corajudo…”, cualidades que podríamos adosar también a tu tío don José Luis, lo mismo que muchas de las suyas podríamos adosarlas a tu persona, sin ninguna duda.
Gracias a él y a ti, Guadix es un poquito mejor y vuestras obras y el espíritu que en ellas habéis puesto os supervivirán para bien de todos.
Ha sido todo un orgullo y un honor conocer y disfrutar del trato de una persona como don José Luis, y ahora lo sigue siendo en tu persona, fiel seguidor en muchos aspectos del caminar de tu tío.
Que Dios te bendiga y a él le tenga a su vera.
Un abrazo como yo de grande. ”