“ Querido amigo Juan Carlos:
Coincido plenamente con lo que ha dicho de tu molino, de tu segunda casa, la señorita Sandra (la periodista).
No solamente es de ensueño por su exquisita y nada invasiva restauración, sino porque se encuentra en un lugar idílico de paz y armonía.
He tenido la inmensa suerte y el honor de compartir contigo la paz del lugar en algunos desayunos inolvidables, que me han mostrado muy de cerca ese entorno único y la gran persona que eres.
Y es que a los que te conocemos un poco, no nos queda más remedio que quererte a rabiar.
Que Dios te siga bendiciendo ahora y siempre.
Un abrazo como yo de grande. ”