Reportar comentario

Carlos Rondón Aguilar, siempre que recibo algún mensaje de apoyo desde Arequipa (Perú) lo recibo con sensaciones encontradas. De una parte, muy agradecido de que desde esta ciudad, a la que he entregado tantísimo, se siga de alguna manera mi trayectoria y se la valore; y de otra parte, es inevitable que vuelvan a mi memoria los quebrantos, presiones y amenazas que sufrí durante mi desempeño profesional en esa metrópoli, sobre todo por parte del colectivo de los arquitectos locales... Te agradezco la deferencia que has tenido conmigo. Gracias Carlos Rondón, de corazón