“ Pienso que a la montaña hay que dejarla tranquila, que nuestro paso sea efímero. Frecuentemente ha sucedido que en el pasado se hicieron actuaciones que sobran y habría que eliminarlas siguiendo las normas actuales. Pero resulta que algunas de estas obras humanas son capaces de unirse al terreno, de crear una simbiosis con él y dar más alma aún al lugar donde se encuentran. Son una excepción, son excepcionales. Y a veces, demasiadas pocas veces, para recordárnoslo están los BICs, sean puentes, naves industriales, chimeneas, molinos, ciertas mal llamadas "ruinas"... o el Refugio de Elorrieta, un Bien Cultural de verdadera altura, en todos los sentidos. Gracias Juan Carlos. ”