“ Desde luego ¡qué buena forma de volver al trabajo! Bajo mi punto de vista, coincido plenamente en que los Planes Directores son herramientas imprescindibles para intervenir en patrimonio con visión de futuro y criterios de rigor. Casos como el reciente incendio de la Mezquita-Catedral de Córdoba, demuestran lo necesario que es contar con un marco de planificación que garantice la coherencia de cada actuación, evite decisiones aisladas y asegure la compatibilidad entre conservación, uso y gestión. Solo así se pueden coordinar los diferentes agentes y asegurar que cada paso refuerce la conservación y el uso contemporáneo de estos lugares tan singulares. ”