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Una reflexión muy necesaria y muy bien enfocada, porque pone el dedo en la llaga: proteger un Conjunto Histórico no es solo evitar que se degrade, sino garantizar coherencia, dignidad y calidad urbana en todo lo que lo rodea. Al final, la degradación patrimonial muchas veces no viene de una gran agresión, sino de la suma de pequeñas malas acciones toleradas durante años. Coincido contigo plenamente en la necesidad de incidir en la descontaminación visual y la importancia de contar con una normativa clara y realmente aplicable. Ojalá la nueva Ley de Patrimonio Cultural de Andalucía sirva para pasar de la teoría a la gestión real.