Reportar comentario

Me alegro de que por fin el padre de nuestro compañero y amigo Carlos Pfeifer reciba este reconocimiento, que si no recuerdo mal se suspendió hace unos meses. Y en cuanto a la valoración de la arquitectura contemporánea, es cierto que hace falta mucha pedagogía. Es frecuente recibir alegaciones, por parte de diversos colectivos, en contra de la arquitectura contemporánea en los conjuntos históricos. ¿Y qué es, si no, la arquitectura que se hace en nuestro tiempo? Muchas gracias, Juan Carlos, y un abrazo,