“ Amigo Juan Carlos, servidor también coincide contigo en eso de que hay ciudades que yo también me sé que muy bien pudieran aplicarse este cuento... bendito cuento.
Poseen edificios emblemáticos infrautilizados o directamente sin utilizar, poseen una vetusta historia que alcanza en algunos casos varios milenios y poseen material y contenido para deleitar a propios y extraños.
Pero hay una cosa en la que tal vez no has reparado, y es que para eso con el postureo no vale y las declaraciones grandilocuentes no sirven; para eso hay que ponerse el mono de trabajo y trabajar, y ¡ay amigo! eso ya es otro cantar.
Un abrazo como yo de grande. ”