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Juan Carlos, ese precioso museo, su espacio, lo conocí en mi infancia como parking y taller. Allí aparcaba mi padre el coche en el mes de vacaciones.
Este recuerdo, me lleva a considerar el avance económico de nuestra sociedad en contraposición con el pasado. De parking, no había otro espacio cerrado disponible, a un magnifico espacio con joyas arqueológicas. Esa recuperación cultural ha sido posible por el empeño de instituciones con sensiblidad, pero no nos engañemos, con un trasfondo económico como el que posee nuestro magnifico estado de bienestar.
Seamos conscientes de lo afortunados que somos y agradezcamoslo a quienes lo hicieron posible con su trabajo y concordia.