Las lecciones del entrañable camaleón Destacado

JC GRANADA

Hace unos días leí unas declaraciones del concejal de urbanismo de una ciudad que me es muy cercana (en todos los sentidos) en las que, con una claridad meridiana, explicaba cuál es el modelo de ciudad por el que apuesta su equipo de gobierno: 

“Ahora toca la ciudad construida (…) para hacer una apuesta por la rehabilitación, la eficiencia energética, la accesibilidad, una movilidad sostenible y servicios de cercanía. Sostenibilidad.

Tocan operaciones de cirugía para tener un estándar de equipamientos de calidad al servicio de las personas, con zonas verdes para el disfrute colectivo.

Toca trabajar la cohesión social de nuestros barrios… Cuidar del paisaje que nos rodea, el natural y el cultural. Y por supuesto repensar los usos industriales, la gestión del agua, de los residuos…”

Y aunque ese concejal (¡mira que les gusta…!) adornaba sus declaraciones explicando lo mal que lo habían hecho los anteriores gobernantes, en realidad es de agradecer la firmeza y la claridad de su apuesta, como también es justo decir que eso de volver la mirada hacia la ciudad existente para volcar en ella la mayor parte de las iniciativas públicas y privadas se trata de un mensaje que felizmente ya va calando hondo en todos los niveles de la administración y que incluso cada vez se discute menos por la clase política:

Nuevas políticas para resolver problemas de accesibilidad, o de mejora de la trama urbana, o de integración de unos barrios con otros, o para prever la mejora de las dotaciones y servicios públicos, o para desarrollar estrategias de revitalización urbana y de rehabilitación del parque residencial, o para el desarrollo de iniciativas públicas de vivienda, o para erradicar impactos ambientales o paisajísticos. O incluso para identificar posibles proyectos urbanos de mayor calado.

Sin embargo, aunque algunas de esas nuevas políticas para la ciudad van a poder iniciarse con prontitud mediante iniciativas puntuales que vayan identificando los gestores públicos, en la mayor parte de los casos va a ser inevitable (y desde luego pertinente) que tales proyectos urbanos “hayan sido previamente identificados, contextualizados y dirigidos desde un plan, esto es, desde una mirada más amplia”:

  • para que existan garantías de que supondrán una oportunidad para revitalizar, regenerar o mejorar la ciudad y con ella propiciar “una mejora apreciable de las condiciones de partida, en beneficio, sobre todo, de la calidad de vida de los ciudadanos “
  • Y también para cumplir con todos los requerimientos legales y administrativos que se requieren para las actuaciones en la ciudad.

https://laciudadcomprometida.eu/la-hora-de-guadix/127-identificando-las-oportunidades-de-mejora-urbana-que-tiene-cada-ciudad-la-hora-de-guadix-8

Es fácil pensar, además, que muchas de esas nuevas políticas afectarán a los barrios históricos de la ciudad cuya protección legal va a requerir actuaciones muy sensibles con el patrimonio cultural por lo que previamente deben estar concertadas con las administraciones sectoriales e incorporadas en el ordenamiento jurídico de dichos ámbitos (esto es, sus correspondientes Planes Especiales de Protección).

Por eso aquellas ciudades qua ya hicieron sus deberes durante los últimos años, actualizando la planificación urbanística municipal (comúnmente llamada PGOU); específica para sus barrios históricos (a través de los ya citados Planes Especiales); o sectorial para la regulación de algunas de las cuestiones temáticas más relevantes (movilidad urbana sostenible, vivienda, o paisaje nocturno, por citar algunos ejemplos), ahora tendrán muchísima mayor capacidad de actuar en el corto plazo (y de acceder a las soñadas subvenciones europeas) por tener perfectamente identificados, concertados y aprobados todo un paquete de actuaciones, de mayor o menor calado, que llevar a cabo. Aparte de que al estar contempladas dichas iniciativas en el planeamiento municipal también supone la presunción de que con su ejecución se estarán atendiendo los intereses colectivos de la ciudad y por ende de los ciudadanos.

Sin embargo, ese no es el caso, claro que no, de la mayor parte de los municipios que yo conozco. Como tampoco es el caso de ese municipio “tan cercano a mí” cuyo voluntarioso concejal exponía con gran acierto el modelo de ciudad que quiere propiciar ¿Por qué?:

  • Porque su PGOU data de hace 20 años y está obsoleto dado que no se adapta a las necesidades actuales de sus barrios y a las generales de la ciudad en su contexto metropolitano, cuya revisión va a ser una ardua tarea que va a requerir, al menos, hasta el final de la siguiente legislatura.
  • Porque aquellos Planes de Protección que se diseñaron hace décadas para la mejora de los barrios históricos hace ya muchísimos años que dejaron de ser útiles y hoy ya son más una rémora que una ayuda, sin que hasta el momento se haya abordado con decisión su actualización. Una labor compleja pero imprescindible.
  • Y porque las normas reguladoras de la vida cotidiana en las que deben enmarcarse las iniciativas públicas y privadas son obsoletas en muchos aspectos y excesivamente rígidas (tal y como diversos colectivos profesionales y empresariales ya han manifestado en reiteradas ocasiones al ayuntamiento).

Así que: alcaldes, concejales, asesores municipales… Aprendamos del entrañable camaleón: que sabe mirar con un ojo a lo cercano (al corto plazo) mientras que con el otro ojo mira hacia la lontananza (al futuro). Ya que avanzar hacia ese nuevo modelo de ciudad no podrá hacerse solamente a través de la ejecución de proyectos puntuales, por numerosos que estos sean.

Porque los mejores alcaldes (y concejales) que yo conocí, a lo largo de mis ya numerosos años de andadura, nunca fueron los que más obras inauguraron sino aquellos otros que, además, supieron levantar su mirada para invertir una parte significativa de su empeño en soñar un mejor futuro para la ciudad y sus gentes, dejándose la piel por conseguirlo y auspiciando buenos y oportunos planes, debidamente concertados social, política y administrativamente.

Una tarea muy difícil. Pero también una tarea imprescindible y apasionante.

20190330 JC frentre a La Alhambra

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10 comentarios

  • Enlace al Comentario Silvia Silva A. Miércoles, 08 Septiembre 2021 21:28 publicado por Silvia Silva A.

    Solo te puedo decir amigo, que los político demagogos, son una falza de criterio.
    Esa visión, que mira el consejal, no tendrá buen fin
    Solo te tocará manifestar e imponer tu verdad absoluta , para los que te escuchen
    Saludos

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  • Enlace al Comentario Pilar Puertas Jueves, 09 Septiembre 2021 12:00 publicado por Pilar Puertas

    Me gusta el camaleón, y debería de ser así, construir y reformar la ciudad existente con la mirada puesta en el futuro, contando, además, con la participación vecinal.
    L@s politic@s no siempre priorizan las necesidades de los vecinos por encima de determinados logros políticos que, por lo visto, son más rentables. Una pena.....

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCIA DE LOS REYES Jueves, 09 Septiembre 2021 14:27 publicado por juan carlos GARCIA DE LOS REYES

    Apreciada Pilar: Comparto contigo plenamente lo que opinas. Por eso me parece que se trata de un mensaje que hay que seguir difundiendo como si se tratase de una lluvia fina… Espero que sigas siendo tan cuerda y tan comprometida como siempre te vi. Abrazos

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCÍA DE LOS REYES Jueves, 09 Septiembre 2021 16:10 publicado por juan carlos GARCÍA DE LOS REYES

    Estimada amiga Silvia... aunque estoy de acuerdo en lo que respecta a que los políticos demagogos no nos interesan, en el caso de este concejal en realidad no he afirmado que lo sea, sino que aprovechándome de las reflexiones que hizo (muy bien intencionadas, desde luego) quise reflexionar sobre la necesidad de que la sociedad levante la mirada para evaluar la pertinencia -en el medio/largo plazo- de las actuaciones.
    Ojalá que los políticos y los ciudadanos fuéramos entendiendo que el cortoplacismo nunca es rentable en términos de futuro.

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  • Enlace al Comentario Guillermo Jueves, 09 Septiembre 2021 16:12 publicado por Guillermo

    Pensando de la misma forma que esos "alcaldes y concejales", evitamos progresar como sociedad.
    Una ciudad debe estar diseñada para la comodidad y disfrute de los vecinos, que son los mismos que deberían decidir sobre ello.
    El que un espacio determinado, llamémosle "x" , se haya establecido de una determinada forma durante un largo período de tiempo, no quiere decir que éste no se pueda remodelar y mejorar. Es más, ahora es cuando más debemos pensar en la eficiencia energética de una ciudad, dado que poseemos los conocimientos y capacidades para mejorar la misma.
    Todo esto no quiere decir que debamos construir ni empezar todo desde cero. Todo lo contrario, se trata más bien de adaptarlo a un nuevo uso.
    Como siempre Juan Carlos, a pesar de que opinemos sobre estos temas, no podemos hacer nada al respecto si otros no quiere progresar.
    Un abrazo

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  • Enlace al Comentario Roberto Balboa Jueves, 09 Septiembre 2021 17:30 publicado por Roberto Balboa

    Querido amigo Juan Carlos:
    Me encanta tu delicadeza y tu dulzura cuando hablas de gentes y cosas; ya la quisiera yo para mí. No sé si es que los años me han vuelto un poco más criticón o es que tal vez las actuales circunstancias dan de sí para eso y para más.
    Cuando hablamos de política, inevitablemente también tenemos que hacerlo de políticos, y sobre una gran mayoría de éstos pesa la losa de la ineptitud, de la ineficacia, cuando no de cosas peores. Pues contra esos, te diría Don Quijote, es contra quienes debes librar y ganar las batallas para que la bondad de tus proyectos vean la luz.
    Yo siempre digo que tiene que haberlos buenos (me refiero a los políticos), pero que deben ser tan poquitos que no se les ve o no se les siente.
    Suerte en tus quehaceres.
    Un abrazo como yo de grande.

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  • Enlace al Comentario M Ángeles Peñalver Jueves, 09 Septiembre 2021 20:59 publicado por M Ángeles Peñalver

    Cómo siempre, un placer leerte.
    Si los políticos fuesen capaces de ver más allá de su campaña electoral, y velaran por su pueblo de verdad, otro gallo cantaría!!!

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCÍA DE LOS REYES Viernes, 10 Septiembre 2021 12:30 publicado por juan carlos GARCÍA DE LOS REYES

    Muchas gracias Guillermo por ese comentario que nos haces desde A Coruña donde estás empezando a formarte como futuro arquitecto. Como ciudadanos podemos votar responsablemente y podemos participar activamente haciendo sonar nuestra voz en defensa de políticas sensatas y juiciosas; y como futuro profesional que serás en unos años, podrás desempeñar tu profesión con compromiso, asesorando en la buena dirección... ¿Es siuficiente? parece que no, por eso harán falta muchas más como tú. Un abrazo

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCÍA DE LOS REYES Viernes, 10 Septiembre 2021 12:32 publicado por juan carlos GARCÍA DE LOS REYES

    Muchas gracias a tí, querida amiga Mª Ángeles. Lo que da gusto es leer comentarios como el tuyo... que me animan a seguir empeñándome en estas lides. Tienes razón, porque otro gallo cantaría. Un besico

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCÍA DE LOS REYES Viernes, 10 Septiembre 2021 12:43 publicado por juan carlos GARCÍA DE LOS REYES

    Amigo Roberto, los alcaldes y los concejales que nos decepcionan tantas veces también lo son sus asesores de confianza que les marcan la pauta; sus partidos que establecen estrategias; los funcionarios de las administraciones a las que pertenecen más o menos proactivos (según); los profesionales que asesoran a las mismas, como es mi caso, (que no siempre están a la altura de las circunstancias); los funcionarios y los cargos políticos de las restantes administraciones que tantas veces se olvidan de que una cosa es sumar y otra no tener sangre en las venas; los parlamentarios que tienen la responsabilidad de legislar para bien y de dar ejemplo en tantas y tantas cosas; los jueces que deben aplicar con sano juicio tales normas; y cómo no. también los ciudadanos, que las cumplimos (o no) y que finalmente participamos activamente en la mejora de nuestra comunidad de vecinos, nuestra calle, barrio o ciudad (o no) y que cuando toca también votamos responsablemente renovando votos o dándoselos a otros, según sus merecimientos (o no)...
    Como ves, no solo fallan los politicos (que también y mucho).
    ¡Un fortísimo abrazo!

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