“ Querido amigo Juan Carlos:
Los que ya vamos teniendo unos añitos y fuimos criados en valores de educación y respeto de nuestros mayores, ni podíamos ni debíamos obviar el respeto a nuestra “Madre Tierra”. Y aunque en demasiadas ocasiones hayamos permanecido de perfil, como muy bien dices, ha tenido que venir el dichoso bicho para darnos un tirón de orejas y recordarnos lo que todos sabíamos, aunque no le prestábamos la atención adecuada.
Dicen que los caminos del Señor son inescrutables, y yo digo que nuestros caminos son imprevisibles; ni más ni menos que como somos nosotros.
Esperemos que con las lecciones que estamos aprendiendo y viendo a diario reconduzcamos nuestra forma de ser y vivir… por el bien de todos.
Un abrazo como yo de grande. ”