“ Confieso que no he leído aún tu artículo porque no he tenido tiempo, pero mis ganas de opinar ( muy español lo de opinar de lo que no se sabe) es muy superior al ridículo al que me expongo. Como siempre, mis pensamientos tienen que ver con lo cercano y al igual que hemos sentido la necesidad de cambiar de vivienda durante el confinamiento hacia viviendas más exteriores, con más balcón, terrazas, espacios abiertos, luz... las ciudades también han sentido la necesidad de espacios más abiertos, más verdes, más sanos. Y lo que eran modelos de ciudades con trazados medievales con calles estrechas que suponían una forma de defensa frente a los peligros , hoy hemos descubierto que son los espacios abiertos los que nos brindan dicha protección. Necesitamos plazas para dispersarnos y disfrutar y si atendemos a las investigaciones que relacionan mortalidad por COVID con contaminación , también estamos necesitados de ciudades donde el peatón se adueñe de dichos espacios. Un saludo y prometo leerlo. ”