“ Hola Juan Carlos, menudo tema nos traes en esta ocasión...Estoy completamente de acuerdo contigo cuando dices que las administraciones tienen competencias, instrumentos y obligación de actuar.
Los Ayuntamientos tienen la obligación de exigir el deber de conservar y rehabilitar a los propietarios de inmuebles que no reúnen condiciones mínimas de habitabilidad. De forma preventiva mediante el IEE para aquellos que cuentan con mas de 50 años. En general, mediante ordenes de ejecución, multas coercitivas, ejecución subsidiaria e incluso mediante sustitución del propietario incumplidor. Quiero decir que la función social de los inmuebles prevalece sobre el derecho de propiedad.
Muchos de los edificios de viviendas "abandonados" de nuestras ciudades han pasado a ser patrimonio de entidades bancarias que en la mayoría de los casos no aparecen como titulares, evitando que se les exijan intervenciones incordiadas en el del deber genérico de conservar. No hay intención de actuar sobre ellos porque la promoción inmobiliaria no es su objetivo. El objetivo es comercializarlos en el momento más interesante.
Algunos de estos edificios se encuentran catalogados, lo que implica que la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía también debiera actuar para la salvaguarda de los valores patrimoniales.
Ante la inacción de la Administración, y mientras llega un comprador "suficientemente generoso", se produce un fenómeno de ocupación de estos inmuebles. Por mi experiencia, he de decirte que las personas mas débiles abandonan el inmueble una vez que se les invita a salir. Sin embargo, se está produciendo una ocupación organizada que conoce perfectamente la ley.
Este movimiento cada vez es más fuerte y desafía abiertamente a las administraciones, véase el caso de las cuevas del Cerro de San Miguel. Se ha producido un efecto llamada provocando la llegada de multitud de ocupantes de otras comunidades autónomas y/o de otras nacionalidades.
Por otra parte, las políticas en materia de vivienda no dan respuesta una respuesta eficaz a la problemática real de la vivienda. Por desgracia, cada vez más, hay muchas personas que necesitan de una solución habitacional, pero esto no les convierte necesariamente en ocupas.
Resumiendo el rollo que te cuento, creo que el terrible suceso de Badalona, por desgracia no será la última vez que ocurra. Los ocupas no son técnicos y a veces provocan incendios de zonas forestales, incendios en el interior de inmuebles por fogatas, incendios por instalaciones eléctricas inseguras, modificaciones que provocan colapsos de la estructura,...
poniendo en peligro sus vidas. Este peligro se hace extensivo a los colindantes que normalmente se encuentran cansados de denunciar la situación.
Tan solo algunas tibias iniciativas han tratado de enfrentar un problema que cada vez es más grande y que empiezo a pensar que no tiene solución.
Gracias por remover nuestras conciencias ”