Reportar comentario

Me parece fascinante este tema dado que la mayoría de veces no se le ha dado la importancia que se merece. Debemos aprender a incluir la iluminación artificial al medio en el que nos encontramos pero sin dañar su entorno, haciendo que forme parte del mismo y resaltando los detalles que se nos ofrecen.
La contaminación lumínica está cada vez más presente, pero no somos conscientes de ello.
Además, me parece imprescindible la comunicación entre luz y personas, existiendo una armonía entre ambos.
Un saludo Juan Carlos, ya nos contarás que tal ha ido.