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Amigo Roberto, los alcaldes y los concejales que nos decepcionan tantas veces también lo son sus asesores de confianza que les marcan la pauta; sus partidos que establecen estrategias; los funcionarios de las administraciones a las que pertenecen más o menos proactivos (según); los profesionales que asesoran a las mismas, como es mi caso, (que no siempre están a la altura de las circunstancias); los funcionarios y los cargos políticos de las restantes administraciones que tantas veces se olvidan de que una cosa es sumar y otra no tener sangre en las venas; los parlamentarios que tienen la responsabilidad de legislar para bien y de dar ejemplo en tantas y tantas cosas; los jueces que deben aplicar con sano juicio tales normas; y cómo no. también los ciudadanos, que las cumplimos (o no) y que finalmente participamos activamente en la mejora de nuestra comunidad de vecinos, nuestra calle, barrio o ciudad (o no) y que cuando toca también votamos responsablemente renovando votos o dándoselos a otros, según sus merecimientos (o no)...
Como ves, no solo fallan los politicos (que también y mucho).
¡Un fortísimo abrazo!