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Felicitaciones, Juan Carlos. Los procesos urbanísticos dirigidos a proteger el patrimonio se alargan en exceso, especialmente cuando la normativa exigente y compleja que se ha dictado para ámbitos de valores singulares o excepcionales y una considerable dimensión se aplica a zonas de escasa extensión y valores simplemente tradicionales, lo que complica la vida sobremanera a los sufrientes ciudadanos. Lo que el vulgo denomina "matar moscas a cañonazos". Me alegro por tu buena llegada a puerto, y sobre todo por la ciudadanía de Albuñol afectada, que ahora podrá seguir planeando su futuro y el de sus fincas "secuestradas" tantos años...