“ No sé por qué motivo me ha venido a la mente, a raíz de tu artículo de hoy, tu maravillosa casa de retiro, donde tuve la suerte este pasado verano de compartir contigo un café y una agradable charla y puesta al día de nuestras cosillas.
La bondad y la beldad con las que tu casa está hecha, a poco que te fijes, también se ve en el resto de tu ingente obra, aunque por desgracia me consta que no ha sido nada fácil llegar a ese punto.
Nadie mejor que tú sabe de los intereses particulares que han intentado meter baza en todo lo que concierne a la construcción y que, por desgracia, en muchos sitios se han salido con la suya.
Te animo a que sigas persiguiendo tu sueño a diario y que nunca cejes en lo que creas mejor para las personas y para su entorno.
Un abrazo. ”