“ Querido amigo Juan Carlos:
No te puedes imaginar el alegrón que me has dado hoy cuando he visto que hablabas de Martos, y es que en Martos fue donde mi mami vivió su adolescencia y por ello siempre he sentido una especial predilección por este pueblo, que he visitado en multitud de ocasiones y donde tengo grandes y muy buenos amigos, algunos de ellos de Guadix, pero que llevan trabajando y viviendo aquí desde hace muchos años.
También tengo familia, aunque muy retirada, pues las vueltas que da la vida hicieron que después de más de cuarenta años de conocernos, pudiéramos enlazar en el árbol genealógico de la familia; familia ésta que está asentada en Trevélez, pero dos de los hermanos y sus congéneres y descendencia llevan casi toda su vida viviendo y trabajando en Martos.
En fin, que de verdad hoy me has alegrado el día, y aunque sé que no tengo nada que decirte ni aconsejarte, pues sé que tu equipo y tú os bastáis sobradamente para ello, sí te pediré un favorcillo especial, y es que mires a este pueblo como si fuera el pueblo de este incondicional seguidor y amigo tuyo y que pongas toda tu alma en este empeño. Estoy seguro que así lo harás.
Y a los marteños, decirles que ni se imaginan la suerte que han tenido al dar contigo y con tu equipo, suerte que estoy seguro que en las próximas reuniones que nos cuentas empezarán a vislumbrar.
¡Que viva Martos y sus gentes!
Un abrazo como yo de grande. ”