“ Querido amigo Juan Carlos:
Hoy has conseguido arrancarme un vahído nostálgico cuando recordaba las palabras que “mi abuelilla” me dijo en más de una ocasión, y que hoy vienen a pedir de boca: “No hay hombres sin hombres.”
Sé que esa frase puede prestarse a muchas interpretaciones, pero en lo que aquí nos ocupa y en lo que tú siempre haces hincapié, es en la suerte que tienes de irte tropezando con gentes muy grandes que te van haciendo a su vez muy grande a ti… (y digo yo) y viceversa, porque estoy segurísimo que habrás sido tú quien haya iluminado el camino de otros en muchísimas ocasiones.
Un abrazo como yo de grande.
Que sigas bien. ”