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Agradezco vuestros comentarios a esta reflexión... Completamente de acuerdo con la contundencia de MANUEL; cómo estar en desacuerdo con ROBERTO... pues claro que ni Juan ni Juanillo, pero el comercio de cercanías me gusta por favorecer recorrer el barrio a pie y generar esa mezcla de usos tan característica de las ciudades mediterráneas. Mira, hace unos días he visitado Antequera, donde sus políticas urbanas no han propiciado grandes superficies y da gusto recorrer la ciudad y sus comercios llenos de vida. Y a MIGUEL, mi maestro, le agradezco su aliento... creo que tienes razón, ya que hacen falta espacios proactivos, positivos, ilusionantes... y LCC creo que está jugando ese rol.
Un abrazo para los tres