“ Cambiar los hábitos de la ciudadanía no es fácil, sin embargo, considero que las autoridades locales ahí tienen un papel relevante en el uso urbano y en el fomento de hábitos cívicos y saludables.
Para ello, es necesaria la durabilidad en el tiempo de las iniciativas tomadas, con independencia del color político, y en aras del desarrollo de la localidad, como señalas en la publicación.
Para una ciudad de tal patrimonio cultural, la preservación del mismo y el mantenimiento de un entorno respetuoso con su legado histórico han de ser primordiales. Además, todas las iniciativas deben alinearse con los objetivos de desarrollo sostenible, evitando la emisión de gases en el centro histórico sin que esto suponga un menoscabo de los derechos de los residentes.
En pequeñas localidades como esta, considero que las autoridades locales deberían impulsar el uso de la bicicleta: vehículo sostenible y saludable. Recuerdo a mi abuelo usar la bicicleta para ir al mercado y hacer cualquier recado, por ese entonces ni siquiera existía el carril bici. Hoy día esto ya no se ve. Se habla de sostenibilidad y hábitos saludables continuamente, sin embargo, falta aplicación práctica y concienzuda para que se implementen hábitos saludables que repercutan no sólo en la localidad sino en las personas. ”