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Es interesante como al ver a la iluminación no solo como una herramienta de seguridad, se devela la posibilidad de contribuir en la construcción de un paisaje mucho más complejo. Es notable la idea de fomentar su regulación, al ser el escenario urbano nocturno, un espacio cuya planificación no puede reducirse a relacionar el confort de los usuarios solamente con la sensación de seguridad, siendo esta una perspectiva ingenua sobre como mejorar las condiciones de vida nocturna, pues una idea mucho más gregaria sobre los usos y actividades que se realizan de noche puede contribuir mucho más a la calidad de vida de los habitantes, y la calidad de la experiencia y las sensaciones que se experimentan durante la noche, (La construcción de recuerdos, la mejora en la seguridad nocturna no por el mero hecho de mejorar per se la iluminación, si no por el aumento de actividades y usos, y lo que conlleva dentro de un espacio nocturno mejor constituido, etc.) a la construcción de un paisaje urbano mucho más armónico, aumentando a la belleza urbana, y contribuyendo al refuerzo de la identidad local, etc. Ojalá este sea un campo que pueda masificarse a lo largo de otras ciudades!