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querido Roberto Balboa... Ayyyy, quizás nos sean un vaticinio de lo que vaya a ocurrir pero si son una reflexión que debieran leer muchos de los gobernantes. En realidad no es tan dificil. solo hay que pensar en el bien común y actuar son sensatez y generosidad, aprendiendo de las ciudades que hicieron bien sus deberes. un abrazo grande