“ Planificar una ciudad no es solo dibujar líneas, sino decidir qué tipo de vida queremos cuidar en ella.
Se agradece el enfoque sereno: ordenar para proteger, mejorar lo existente y avanzar sin prisas pero con rumbo.
Al final, deja una idea bonita y exigente a la vez: soñar despiertos también implica responsabilidad, coherencia y compromiso con el paisaje y la gente. ”