Historias del coronavirus (7): ¿EN CASA? ¿SEGURO? SI NO ES PARA TANTO…

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coronavirus 7

Es domingo y ha amanecido una mañana húmeda, gris y triste. Y sobre todo muy silenciosa. Es verdad que aún es temprano, pero se masca la quietud, como si todo se hubiera parado, preso de la desesperanza. Como si mis vecinos y las gentes de mi barrio estuviesen aguantando la respiración para que hoy nada cambiase, ante el temor de que cualquier evolución sería a peor. Hasta el café me sabe hoy diferente. No sé si algo más amargo. Aunque también es bastante probable que solo sean impresiones mías, y que me estén afectando los mensajes que leí hace un rato, recién despertado, enviados desde Perú por personas muy queridas. Ya sabes que nada como ver las cosas desde la distancia, y desde esos 10.000 km. que median, incluidos un continente y un océano, nos miran a España y a los españoles con mucha más preocupación que, quizás, la que aún sentimos nosotros por acá…

No soy hombre de desesperanzas porque yo creo que, en cada día de mi vida, casi sin excepción, siempre he sabido buscar y encontrar razones para soñar, asideros que me diesen seguridad, y los mejores argumentos para seguir caminando. Pero al releer esos mensajes de solidaridad con nuestro pueblo, incluso de sorpresa por la solo relativa firmeza con al que en España afronta este mal invisible pero implacable, se me ha puesto muy mal cuerpo, con un nudo en la garganta, un vacío que me grita desde la boca del estómago, con una desazón que me embarga… y aunque se positivamente que en un rato todo será diferente, como en cada día, me ha parecido que hoy mi reflexión para ti debía escribírtela cuando mi ánimo, como el día, aún está húmedo, gris y triste.

En seguida, en muy poco rato, incluso ya, en apenas unos minutos, la luz de la mañana se irá intensificando y, con ella, el día y las gentes de mi edificio y los alrededores se irán activando y volverá si no el clamor, porque todo desde hace unos días está mucho más decaído, pero sí ese cierto movimiento que hará que aparentemente hoy vuelva a ser un día normal. O al menos tan normal como ahora corresponde. Sin embargo, esos mensajes ultramarinos ya calaron en mi ánimo porque, paradójicamente, aun siendo un conjunto de voces inconexas han conformado una letanía machacona y sorprendentemente conjuntada en su mensaje, y porque vistos desde la lontananza pareciera que, por aquí, ni las autoridades ni los ciudadanos nos lo hubiéramos tomado con la tremenda gravedad que el caso exigiría. Como si todo esto fuera simplemente una circunstancia incómoda e inquietante que la estamos viviendo con cierta gravedad…  

Estamos enclaustrados sí, pero en casa. Con muchos, pocos o incluso ningún acompañante compartiendo nuestro espacio, pero tampoco percibimos demasiada soledad porque nunca como ahora nos hemos prodigado tanto con los mensajes, llamadas o videollamadas.  Llegado el caso salimos con tranquilidad a la farmacia, al supermercado o al quiosco, y el carro de la compra, la mascota o las bolsas de la basura se han convertido en verdaderos salvoconductos para salir a la calle, por lo que nada es tan severo. La actividad económica se está parando, pero todos en nuestro fuero interno estamos convencidos de que en unas semanillas todo esto desaparecerá y volveremos al punto de partida. Muchos estamos aprendiendo a teletrabajar, algo simpático que nos ayuda a percibir que la vida sigue y que va a seguir muy pronto como si nada… Además, ¿Cuándo habíamos soñado tener tanto tiempo libre para ordenar las fotografías, ver películas, cocinar, leer, hacer zumba, llamar a amistades que ya estaban amortizadas, o compartir el mismo espacio y tiempo con nuestros hijos? ¿Y las simpáticas olas de solidaridad? Son muy emotivas y reconfortantes, y nos ayudan a pensar que individual y colectivamente con toda seguridad somos mejores de lo que pudiera aparentar…

Y todo eso está bien… pero, aunque nos repetimos machaconamente unos y otros, ya sea desde las asociaciones de padres de alumnos, desde cada colectivo, en los medios de comunicación, con videos caseros, a través de memes superocurrentes, o visualizándolo a través de miles de iniciativas entrañables eso de ¡Quédate en casa!… Sin embargo, hay más multados por no hacerlo que infectados por el virus. Se cuentan por miles los que se han mudado a su segunda vivienda, o los que llegado el fin de semana quieren salir, como siempre, de la ciudad. Tantos y tantos que visitan a familiares o allegados, porque como ellos no están infectados... Y demasiados negocios que aún siguen abiertos con el trasiego que ello supone.

Y desde la lejanía perciben que tampoco las autoridades pareciera que hayan adoptado medidas extremas para que la sociedad española se tome mucho más en serio, absolutamente en serio, que esta crisis global también es una crisis total que solo podríamos atajarla con una parálisis absoluta, salvo servicios básicos básicos e imprescindibles imprescindibles… y todos en casa.

Viendo pelis o haciendo gim, pero en casa. Felices o familiares, pero en casa. Y no digo yo que guardando la respiración o que nos olvidemos de vivir en estos días, no, pero en casa. Todos en casa. Sin salir y sin excusas.

Porque esto es una crisis sanitaria y global tan gorda que más vale unas pocas semanas colorados que ciento amarillos. Lo primero lo superaríamos, pero lo segundo…

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11 comentarios

  • Enlace al Comentario Alejandro Domingo, 22 Marzo 2020 10:21 publicado por Alejandro

    Con un poco más de esfuerzo y esta dosis de solidaridad que está mostrando todo el pueblo, pasaremos esta triste etapa y podremos seguir con nuestras alegres vidas. ¡Mucho ánimo a todos compañeros!

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  • Enlace al Comentario Roberto Balboa Domingo, 22 Marzo 2020 11:22 publicado por Roberto Balboa

    Querido amigo Juan Carlos:
    Efectivamente hay más sanciones por no respetar las normas de obligado cumplimiento que infectados por el Coronavirus, y es que los españoles siempre hemos sido un poco (o un mucho) así; y va a ser difícil cambiarnos.
    Tal vez es que no terminamos de comprender la gravedad de la situación, pero debería ponernos en estado de muy alerta la crecida más que exponencial de los casos positivos, y lo que es peor, de los fallecidos.
    No solemos escarmentar en cabeza ajena, pero creo que va siendo hora de que lo hagamos; tal vez nos vaya en ello la vida.
    Y me parece que la contrapartida, el “QUÉDATE EN CASA”, ya la quisieran para sí muchos, pues como muy bien dices tenemos mil maneras de aprovechar el tiempo y hacer aquello que siempre vamos aplazando, o simplemente utilizar la cantidad de medios que tenemos a nuestro alcance para disfrutar del calor del hogar, y ver alguna película*, o leer algún libro**, o viajar virtualmente a través de los millones de enlaces que tenemos a nuestra disposición en internet, o buscar entre cientos de miles de juegos y pasatiempos. En pocas palabras, que tenemos el calor de nuestro hogar y que tenemos millones de posibilidades distintas para estar entretenidos, e incluso seguir trabajando aquellos que lo puedan hacer a distancia. Así que dentro de lo malo, ¿qué más se puede pedir?
    Por una vez tenemos que ser serios y seguir las indicaciones de nuestras autoridades, así que “QUÉDATE EN CASA”.
    Un abrazo como yo de grande.

    *Película.- En este enlace hay 112 películas escogidas a disposición de quien quiera de manera gratuita.
    (https://www.youtube.com/playlist?list=PLNq2eaZvd5PsY9bF9QTeJ30IRscWVT_4c)
    **Libro.- Hay cientos de páginas en internet donde cualquiera puede descargar miles de libros para leer de manera gratuita.

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  • Enlace al Comentario María José Domingo, 22 Marzo 2020 11:30 publicado por María José

    Calma, paciencia y mucho ánimo a todos. Esto pasará pronto.
    ¡ Quédate en casa!
    ¡Yo me quedo en casa!

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  • Enlace al Comentario Curro Enríquez Espejo Domingo, 22 Marzo 2020 11:42 publicado por Curro Enríquez Espejo

    Querido amigo Juan Carlos.
    Muy bien escrito. Como siempre. Es el corazón él que escribe, pero tamizado por una razón preeminente. Un pensamiento para ir colocando cada cosa en su sitio de forma clara y cercana.
    Gracias por reconfortarnos con tus palabras estos días. Este tiempo, nuevo y extraño, tiene que dejarnos claro que las armas que tendremos que utilizar serán: la solidaridad, La investigación (en todos los campos) y el sentido común.
    Sigue escribiendo así.
    Mucha fuerza y mucho ánimo.
    Un abrazo muy fuerte de tu amigo Curro.

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  • Enlace al Comentario Ana Fernández Ocaña Domingo, 22 Marzo 2020 12:30 publicado por Ana Fernández Ocaña

    Pintemos nuestro cielo del color de la esperanza... y un buen día, despertaremos, y nos daremos cuenta de que podemos salir a la calle y respirar profundamente el aire de nuestros campos

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  • Enlace al Comentario Eduardo Domingo, 22 Marzo 2020 12:43 publicado por Eduardo

    Yo soy uno de los multados, creo, por ser incapaz de explicarle a los agentes que mis jefes me siguen obligando a hacer un trabajo para el que es necesario ir a mi despacho. No sólo están funcionando los hospitales y las farmacias (y menos mal), también todas las auxiliares vinculadas con estas, todo el sector de telecomunicaciones y de teleducacion, muchas administraciones públicas, registros, juzgados.... No es todo tan simple.

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  • Enlace al Comentario Juan Carlos García delosReyes Domingo, 22 Marzo 2020 13:26 publicado por Juan Carlos García delosReyes

    Me encuentro con muchos de vuestros mensajes y quiero contestaros aunque sea brévemente.
    Gracias querido colega Alejandro desde Granada, esa es la actitud que necesitamos, en efecto. Pronto espero que podamos celebrar volver a la normalidad.
    Roberto nos ha regalado una estupenda colección de películas para disfrutarlas en casa... perfecto.
    MariaJosé desde Baza nos muestra su solidaridad.
    Las palabras que nos regala Curro, desde Bornos, son tan entrañables como siempre. Qué grande eres desde tu sencillez.
    Ana, desde Jaén, nos dibuja lo que nos espera a través de su mirada esperanzada.
    Y Eduardo, nos muestra en carne propia las contradicciones en las que estamos incurriendo. Además de recordarnos que nada es tan simple... Ya, tienes razón. Pero eso me hace recordar un reflran popular de dice que "primero Dios y después los santos..." Ojalá nuestros gobernantes sepan acertar con las medidas.
    Un fuerte abrazo para cada uno de vosotros

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  • Enlace al Comentario roger Lunes, 23 Marzo 2020 08:03 publicado por roger

    Buenos días, aquí en Catalunya también tuvimos un día gris y de confinamiento total, tengo la sensación contraria a la tuya de que la gente se ha tomado la medidas en serio y ves como en la panadería, punto de encuentro, siempre estaba llena a rebosar ahora hay colas que parecen hechas en Inglaterra y por ingleses y hasta que sale el que compra no entra otra persona.
    Llevo días sin ver a mis hijos y a mi primer nieto, uno de ellos está en primera linea de contaminación y la incertidumbre es mala compañera.
    Acabo de escribir un articulo para el diario local que te mandaré cuando lo publiquen( sin traducir) y así recordarás tus tiempos valencianos.
    Os dejo dos links interesantes por si estáis aburridos
    Un abrazo desde la distancia para ti y los otros participantes de tu blog

    (1) https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp2004361?query=featured_home
    (2) La Vanguardia dilluns 16 de març
    (3) https://www.actasanitaria.com/medidas-contra-el-coronavirus-tan-drasticas-que-pueden-provocar-mas-dano-del-que-eviten/

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  • Enlace al Comentario Manuel Lunes, 23 Marzo 2020 08:57 publicado por Manuel

    Buenos días. Excelente artículo. Un día menos para llegar al final del encierro. Me escribe mi hija desde Japón diciendo que no se fía de los datos que ofrecen. No entiendo ese empecinamiento por mantener las olimpiadas, cuando el éxito de las mismas está en la afluencia de visitantes. Me comenta, decía que el virus ha mutado y que se viene cuando pueda. Yo no sé si será salir de Málaga para meterse en Malagón, pero sentir la cercanía parece que nos fortalece. Quizá sentir la cercanía, la unidad, el reparto de esfuerzos en favor de la colectividad , debe ser un objetivo ahora. Expreso mi opinión, siendo profano en ello, porque se me ocurre y sé que las ocurrencias no son precisamente lo que necesitamos, que todos deberíamos renunciar a parte de un porcentaje de salario, como también las hipotecas, los caseros con los alquileres, los jubilados etc. hasta que a esto se le vea fin. El estado, que somos todos, debe gastar en lo necesario: la comida de la gente, la medicina etc. Es solo un punto de reflexión. Un abrazo y salud.

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  • Enlace al Comentario Juan Carlos García delosReyes Lunes, 23 Marzo 2020 10:40 publicado por Juan Carlos García delosReyes

    Querido amigo Roger... seguramente tienes razón yn la ciudadanía está actuando bastante bien... ojalá esté yo equivocado, porque eso es lo que necesitamos, una concienciación gneral y solidaria. Se además lo que sentís al estar searados de vuestros seres más cercanos porque a mí me ha pillado separado de mis dos hijos pequeños y a los dos mayores tampoco los puedo ver... y se me hace algo dificil. Ojalá tu hijo, que se está batiendo el cobre como tantos otros sanitarios, salga indemne... Muchgas gracias por los enlaces que leeré y compartiré. Abrazos grandes

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