“ Querido Jorge Solano, en tu modestia eres más grande. Y estoy seguro de que todos los que te conocen comparten esta opnión. Recuerdo perfectamente que fué nuestra común amiga Sonia Cristina quien me puso en contacto contigo a principios de mayo de 2017, cuando yo vivía más en Bogotá que en Andalucía. Siempre le estaré agradecido a esta entrañable amiga por ello, como por la manera en que nos acogió a mi compañero de fatigas, el arquitecto Jesús Mª, y a mí. El caso es que llegé a tí y de tu sabia y entrañable mano pude transitar hasta un estado de paz que me permitiese adoptar decisiones muy importantes para mi, que a la postre he podido vislumbrar que fueron decisivas y acertadas... Así que, amigo y respetado Jorge, me siento muy reconfortado y feliz de que Sonia Cristina (o la vida) me llevase hasta tí, que tanto me diste. Un cálido abrazo ”