“ Me resulta interesante. Lejos de posicionarse en un extremo y rechazar los perjuicios que pueda ocasionar el turismo, la forma más madura de afrontarlo es a través de la simbiosis, de forma que no solo reciba sino pueda aportar también valores en el lugar donde se experimenta. Minimizar el impacto en los residentes, en el lugar, en su economía,... Son objetivos que también se entenderían como sostenibles, rompiendo el concepto más acotado del mismo. ”