“ Este río, que durante siglos ha sido fuente de vida, prosperidad y desarrollo para el municipio, también nos recuerda, en su fuerza desbordada, lo frágil que puede ser el equilibrio entre la naturaleza y las personas.
Hoy, al contemplar los estragos que ha causado, sentimos el compromiso de contribuir no solo a su recuperación, sino también a fortalecer la relación entre el agua y la vida, entre el progreso y el respeto al entorno.
Que esta Navidad sea un momento para reflexionar sobre ello y encontrar la fuerza necesaria para reconstruir y avanzar juntos. ”