“ Me ha gustado mucho la reflexión porque transmite una idea que a veces olvidamos: que todavía hay muchísima gente buena trabajando cada día desde la discreción y el compromiso. Además de un texto con esperanza, (pero sin caer en la ingenuidad), demuestra que cuando se comparte conocimiento y se trabaja desde lo humano, las instituciones pueden convertirse en herramientas reales para mejorar la vida de las personas. ”