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Querido Manuel... ya se que tenemos razones sobradas para ser excepticos... pero también para soñar. Soñemos... empujando con inteligencia, pero soñemos. Teletrabajo, vislumbrar cambios sociales en tan poco tiempo, o en la polución, volver a mirar a lo rural, a lo local y a la naturaleza, hacernos preguntas... Quien sabe si se trate del principio de algo. Un fuerte abrazo agradecido por tus sabias reflexiones.