“ Querido amigo Gustavo Guarino, qué alegría que la fuerza de la palabra y el poder de la imaginación temhayan posido transportar desde tu lejano Montevideo hasta el corazón de las montañas de Andalucía. Al concluir la caminata, y mientras que se va cociendo el arroz en la lumbre, brindaremos por todos aquellos amigos que nos habéis deleitado con vuestros comentarios... tan gentiles. ¡Un abrazo grande! ”