“ Mi querida amiga Mariajosé Navarro, vaya piropazo me me has lanzado, viviendo además de una persona tan comprometida como lo eres tú... que yo recojo con algo de sonrojo y enormemente agradecido. Os mando abrazos sentidos a Antonio y a tí. Ojalá seamos capaces de coincidir en un paseo matutino o en un desayuno molinero... ¡Ahí lo dejo! ”