“ Mi día no es como el tuyo pero es como el tuyo. Mi día es de andar pero es de sosiego. Y paso por debajo de árboles y cruzo por encima de ríos y atravieso aldeas y saludo a los que van en mi misma dirección pero también en la contraria. Mi sosiego terminará dentro de poco, muy poco y volveré a sumergirme en la vorágine diaria. Aun así, aun sin tiempo ni espacio, el sosiego al igual que la aventura de estos días siempre permanecerá, atenta, para echarme una mano y salvarme. ”